miércoles, agosto 13, 2014

2 MINUTOS BIEN INVERTIDOS...

Pienso que no debí venir, estoy aburrido, algo cansado, estresado, tan huraño que puedo mandar a la mierda a cualquiera y sin embargo saludo amablemente al cumpleañero, debo de retribuir el gesto de invitar a alguien que apenas conoce y más aun el grado de insistencia para poder asistir a una reunión en donde todos son desconocidos...

Paseaba por la casa, observando una zona llena de fotografías de paisajes, son bonitas... Llego al pequeño bar y un poco de hielo, cocacola y ron será lo que me acompañe el tiempo que esté aquí, deambulando por una casa con mucha bulla encuentro un lugar tranquilo, alejado y mientras me siento veo que en el pasillo alguien me sonríe, la luz es algo baja y no sé si se trata de alguien conocido así que sigo en lo mío con la cara de serio/molesto que ese día me acompañaba, vuelvo a mirar de reojo y ya se había ido. Al menos parecía que tenía una bonita sonrisa - me digo.

Son casi las 10 de la noche, decido recorrer un poco más la casa, hablo poco, por eso quienes se acercaron decidieron que no soy buena compañía, en realidad es una táctica para que se vayan y me dejen tranquilo y entonces mientras caminaba de ambiente en ambiente lo vi, era él quien sonreía, seguí con cara de pocos amigos y mi paso no se detuvo, era él quien estaba en el pasillo y bueno, siendo sincero la poca luz y mi corta visión no me permitieron darme cuenta de quien era, ahora sólo cruzamos miradas y nos hacemos a los que no nos conocemos, con sinceridad no tengo ánimo de nada y no por resentimiento, creo que me daba igual que esté ahí...

Son casi las 11 de la noche ya casi es momento de irme, decido recorrer de nuevo el pasillo que tiene las fotos, entonces Danilo llega y me saluda haciendo hincapié en lo serio que se me ve, entonces sonrío porque estoy nervioso, entiendo porque me fije en él hace algún tiempo, mientras conversamos y nos reímos recordando algunas cosas pasadas, dice que le robaron y que había cambiado de número, etc, etc, etc... Me pide que lo espere, que vuelve en un par de minutos...

Decido caminar algunas cuadras, es invierno en Lima y hace un poco más de frío que otros años, me gusta sentir la llovizna caer sobre mí, acomodo mi cabello empapado, me cierro la casaca y pongo mis manos en los bolsillos de la misma, sonrío y pienso que lo mejor de ese "par de minutos" fue decidir que era momento de volver a casa.





2 comentarios:

  1. me encanto este escrito, igual, cuando llego a salir, me gusta los ambentes ruidosos, pero odio que me interrumpan, prefiero estar solo y poner mala cara, para que se me alejen jeje, o algo asi.
    te mando saludos

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  2. Si, siempre es mejor irse, y dejar de paso el pasado atrás.

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