miércoles, diciembre 09, 2015

Quiero ser tu flaco!

Ya teníamos las camisas y los pantalones que necesitábamos, era domingo por la tarde y entonces se ocurrió la idea de ir a tomar algo, la idea pasó de parecerme buena cuando dijo: y podemos pedir alitas picantes esas que me gustan mucho! – Creo que mejor lo dejamos para otro día, es domingo y mañana empieza la semana no quiero desvelarme – le dije – y entonces nos despedimos…

Decidí cruzar el centro comercial hacia la carretera posterior y a unos metros luego de dejar a mi amigo me crucé con Orville un amigo que conocí hace algún tiempo, nos saludamos con confianza y ahí parados nos pusimos a conversar, le pregunté por la otros chicos del grupo y entonces me propuso comer algo y seguir conversando.

Llegamos al patio de comidas, uno que está casi a la salida a donde me dirigía, pedimos algo de comer y empezamos a ponernos al día, es cierto, nunca fuimos amigos pero tampoco fuimos lo contrario, entre risas y comentarios me preguntó porque me alejé de ellos y empecé a contarle un poco la historia.

Conocí a un chico ahí y empezamos a salir como amigos primero, me gustó la fuerza de su personalidad, su pedantería (que nunca usó conmigo), su poco tino para referirse a algo o a alguien, sus pocos pelos en la lengua para decir las cosas como las sentía y creo que de eso me llegué a enamorar. Sin embargo, cuando yo decidí que podíamos pasar a algo más es cuando me dijo que estaba saliendo con alguien más, yo no pude decir nada y decidí que era lo mejor dejar las cosas así, eso de pedir explicaciones no se me da, corté la llamada, eliminé sus números y seguí con mi vida.

Entonces Orville y yo empezamos a hablar ya sin claves y entonces le dije de quien se trataba. Me comentó que Enmanuel, el chico que me llegó a gustar, había salido con otros chicos y que sabía quiénes eran, pero que nunca le mencionó mi nombre, al contrario me dijo que una vez le comentó de un chico que tenía el detalle de cantarle y que era bonito que alguien tuviera ese tipo de detalles con él pero que no quería nada con ésta persona. (yo le mandaba canciones por mensajes así que deduje que se trataba de mí)


Me sentí extraño, confuso, pues en el tiempo que salimos siempre vi interés de su parte y ya con todo lo que supe ese día pues creo que me vieron la cara de tonto y lo peor de todo es que siempre me eché la culpa de todo.


1 comentario:

  1. La historia de muchos ehh... sin lugar a dudas... que quieras con alguien cuando éste quiere con otra persona. Mmm no creo que Lima sea un pañuelo, pero también conocí una vez un muchacho con la caracteristicas que mencionas... con la diferencia que él sí quiso conmigo y yo no.

    Ese es el problema, nos echamos la culpa de algo cuando en realidad no sabemos la otra parte de la historia.

    Saludos

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