¡No es un post de auto-justificación ni mucho menos! Todos alguna vez escuchamos la frase: “Un error lo comete cualquier” y es más, muchos de nosotros lo hemos dicho.
Sólo cuando revisamos las consecuencias de nuestros actos es cuando nos damos cuenta que erramos o nos equivocamos en algo; es por eso que resulta tan difícil prevenirlos, sólo podemos reconocerlos una vez cometidos.
Sin embargo, a través de los errores cometidos tenemos la oportunidad de reflexionar y aprender algo nuevo, debemos desarrollar la capacidad de reconocer y aceptar nuestras equivocaciones, sólo así podremos ampliar nuestra visión de la realidad, asumir nuestra responsabilidad y reconocer que las consecuencias pueden alcanzar a otras personas más.
Por mi lado, luego de los últimos acontecimientos del año pasado reconozco que me equivoqué y mucho, el precio fue alto.
Me equivoqué en No darle tiempo a la persona que amo, luego me di cuenta que también le negué eso a mi familia, dejé de lado a personas importantes. Pude compartir más, pero a veces nos ponemos tontos y no entendemos hasta cuando es tarde.
Me equivoqué al tomar demasiado tiempo para eliminar a mis demonios, los fui matando de uno es uno, uno más fuerte que el otro y cuando eliminé al último, me encontré fuera de juego.
Me equivoqué al querer proteger a alguien, porque que creí que le hacía daño aceptando todo esto, que el estar a mi lado le traería más problemas que cosas buenas, no pensé hasta ahora que todo podíamos manejarlo mejor si estábamos mas unidos. Al final más daño le hice yo.
Fui pobre de fe, y no pude cambiar hasta darme cuenta que lo que sentía en mi corazón, aceptar que era más fuerte que yo y entender que no era malo. Sólo en ese momento creí mucho más en todo esto.
He cometido muchos errores más, muchos que me han pasado una factura muy elevada, perdí a quien amo y ese fue el ítem más caro, por el lado de mi familia recuperando momentos que debimos compartir antes. Por mi lado he prometido varias cosas que creo que van a sumar en vez de restar, con respecto a los amigos me considero afortunado el problema era yo y mis excesos.
Perdón por todo, perdón por mucho, quizás no pueda recuperar a quien decidió irse, pero puedo mejorar, aprender y no volver a cometer los mismos errores de nuevo.


